Ofertas falsas

" El marketing de contenidos es un compromiso, no una campaña".
Jon Buscall

Hoy, los negocios que tienen éxito lo logran a través de una publicidad que entable conexiones emocionales y comerciales. Es decir, la publicidad apela a los sentimientos, para transmitir los beneficios de adquirir un producto o un servicio.

La publicidad es un elemento importante en la actualidad pues con su dinamismo dentro del mercado ayuda a las empresas a tener altos ingresos económicos. Además, con el uso del internet y su gran alcance los empresarios ven más confiable publicitar sus productos y servicios.

En consecuencia, los empresarios saben que la publicidad debe representar algo más que solo convencer de una venta. Por lo tanto, el mercado debe atender a las necesidades del consumidor, y esto gracias a estrategias que lo motiven.

Sin duda, la publicidad juega un papel preponderante en la sociedad a tal punto que puede incentivarte u obligarte de cierta manera a adquirir un producto o servicio que a veces ni siquiera es necesario.

Sin embargo, el mercado siempre competitivo ha recurrido a un sin número de estrategias que a veces recaen en el uso de publicidad agresiva y falsa.

Este proceder resulta perjudicial para el consumidor, sobre todo, cuando se exponen temporadas de supuestas rebajas que terminan siendo falsas. Un ejemplo, algunos establecimientos ponen a lo largo del año promociones del tipo 2×1: pague uno, llévese dos.

El mecanismo de esta acción es armar los «pack» ahorro, pero, ¿En realidad son ofertas o simples engaños para vaciar perchas?

Identifica el engaño

Primero, debemos racionalizar la oferta, según, algunos conocedores, este tipo de promociones suele ser rentable el adquirir productos no perecederos.

Cuando nos encontramos en esta situación lo que debemos analizar es si tras los ‘pack de ahorro’ sale rentable o no adquirirlos. Por ejemplo, algunos supermercados introducen el valor del producto por kilo o por unidad, lo que facilita descubrir el ‘ahorro´.

En el Ecuador, el 33% de la población se ve tentado por estas ofertas. Sobre todo, en épocas de crisis estas promesas de ahorro tienden a vulnerabilizar al consumidor.

En ocasiones, si es cierto que las promociones son engañosas o incluso los productos marcados con 2×1 o similares salen más caros que comprándolos por separado. Sin embargo, hay empresas que tratan de convencer a los consumidores ocultando información o confundiéndolos sobre sus productos y servicios. 

El consumidor cree que está economizando en sus compras, pero en la realidad no es así. Algunas empresas previo al anuncio de “Ofertas” suelen subir los precios a los productos que ofertarán hasta un 50%. Como resultado, el ahorro no existe o es mínimo, de esta manera, los empresarios se aseguran de no tener pérdidas en sus ventas.

Por ejemplo, supongamos que se promociona yogurt al cual se le incrementa el precio a un 100% en días a ponerlo en promoción. En otras palabras, digamos que el yogurt costaba en un inicio $1,00; con el incremento asciende a $2,00; luego de eso le ponen el cartel de 2×1, lo que significa que se paga lo mismo por los productos en días anteriores al alza.

Lo mismo sucede con la oferta: segunda unidad al 50% (mitad de precio). El procedimiento es el mismo, días antes a la oferta, se incrementa el precio del producto en un 50% y cuando se lo promociona, el público se cree adquieren un artículo o servicio a mitad de precio, pero no.

¿Por qué lo hacen?

Este tipo de promociones no suceden rara vez, sino que son procedimientos que se repiten a lo largo del año, sobre todo, cuando hay bajas al cierre de mes. Por lo tanto, lanzan promociones para deshacerse de su stock y generar más ventas.

Para este hacen uso de la publicidad de forma agresiva para lograr vender. En consecuencia, los usuarios y consumidores tienden a ser vulnerables ya que están expuestos a la avalancha de publicidad que los rodea.

Por lo tanto, se vuelve prioritario que en el Ecuador se adopte una ley proteccionista.

Si bien es cierto, que existe en la ley cláusulas que castigan a las marcas que incurren en prácticas desleales para engañar al consumidor con falsas promociones u ofertas. Cuando existe engaño en dichas promociones se procede a levantar una multa a la empresa infractora.

Por otro lado, para que esta situación cobre vida se debe comprobar que no existió una promoción real, lo cual legalmente significa causar prejuicio económico al consumidor.

Sin embargo, muchos de los trámites por quejas o denuncias por publicidad engañosa no proceden ya que en nuestro país no existe una Unidad Técnica especializada que controle este tipo de publicidad engañosa.

Por lo tanto, Comercial Z te recomienda a pensar bien en las ofertas que te ofrecen, analiza si ellas realmente representan un ahorro o no.

Nos encontramos en la Av. 5 de Junio S9-236 y Jambeli - Quito.

📞Contáctenos al: (02) 265-8251 / 0980221198


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